...Ya no solo escucho tus canciones,
ya no hablo de ti a nadie,
ya no tengo miedo...
Ya no tengo miedo de tu voz, si de tu voz.
Porque tu voz me robaba el alma y le pintaba colores a mis ojos, a mis ojos que ya afligidos respiraban, cuando les invadía la lluvia que cesaba tras unos cigarrillos rojos...
... Ahora llueve, escucho The New Raemon y muero por fumarme ese último cigarrillo mientras suena ¨Copenhague¨, por cantar borracha tus canciones, y por no tener que hablar con las paredes sobre ti...
jueves, 25 de octubre de 2012
lunes, 10 de septiembre de 2012
Lo normal.
Lo normal, los normales, la sociedad...
¿Qué es ser normal?
En que nos basamos para decir que algo así, acaso hemos vivido tanto como para saber situar algo o a alguien y etiquetarlos; todos juzgamos de ante mano. Sin darnos cuenta vamos creciendo, pensando, creando nuestro propio libro de admisiones, nos vamos encerrando en el círculo que se crea a nuestro al rededor mientras evadimos sentimientos como la tristeza, la angustia, la añoranza y va aumentando nuestra capacidad de estar solos, de creer que no hay nada mas compatible que nuestro propio yo.
Caminamos cada día por el mismo lugar y no sabemos que hay en el, no sabemos quien es el dueño de la tienda que cada día ves cuando vas camino a tu trabajo; no apreciamos el café que bebemos porque se vuelve tan familiar su aroma que nos olvidamos de ese primer día en el que una taza caliente te abraza, te hace parte de su agarradera, te quema y se hace necesaria.
Quizás el saber que están ahí esas pequeñas cosas nos hacen sentir seguros....
¿Pero seguros de qué? De que mientras nada varíe, en nuestras vidas no habrá posibilidad de pérdida.
Ya somos conscientes de que nada es eterno y de que la eternidad nos aburre, y entonces por qué no hacemos que dentro de la durabilidad exista la creación. Compramos zapatos caros porque el saber que van a estar ahí por mas tiempo y en mejores condiciones nos hace sentir que hemos elegido bien. Por desgracia hay muchos adoquines que dañan nuestras suelas, y aunque existen alfombras rojas no todos todos los días podemos pasear por ellas.
Entre las personas ocurre lo mismo; buscamos siempre el modelo diferente, el irresistible, ese que nadie lleva; queremos los amigos perfectos, la familia añorada y la pareja ideal. Y a veces nos olvidamos de sentir de tocar serrando los ojos, de olvidar la maleta y perder el tren; ese tren que como muchos lleva a no se sabe donde.
No tenemos objetivos. ¿O se le puede llamar objetivo a algo material?
Tal vez sea yo, o tal vez seamos todos los que callamos, los que por cobardía no actuemos como nuestro cuerpo pide. Hay tantos parámetros que seguir. Desde que nacemos estamos destinados a nuestra familia, venimos de ella y siempre permaneceremos en ella. Puede ser que, el sabernos dependientes de ella nos hace huir de los demás; el miedo si, el miedo de saber que si un día no están tu mundo corre el peligro de cuartearse. Puede que nadie me lea y más, puede que nadie afronte el hecho de sentir, de saberse enamorado de la sencillez, de la diferencia, de los momentos y de la gente...
Puede que algunos como yo, viertan energía en querer, en saborear, en tocar, en amar... Pero puede que muchos no lo hagan por el miedo a fracasar. Y no es que no tema lo mismo, y mucho menos que sea impermeable al dolor, solo que cuando nací algo se abalanzó sobre mi y grabó en materia una avalancha de sensaciones imposibles de obviar.
Y no pienso claudicar, voy a permanecer firme, voy a sufrir, voy a llorar; pero voy a amar, voy a ser anormal, voy a defraudar, voy a no negociar, voy a vivir...
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Consecuencias, es lo que sucede tras un acto o palabra.
Cuándo nos damos cuenta de que lo importante no es la sinceridad de tus palabras, que es aquello que suceda después en lo que tenemos que pensar.
Diseñamos, creamos, ejecutamos cosas materialmente perfectas y aun no somo capaces de controlar esos impulsos provocados por algún sentimiento; ya sea amor, odio, envidia, pasión, etc.. Somos incluso capaces de filtrar por instinto a quien queremos en nuestras vidas. Nos cuesta pero al final llegamos a saber que queremos ser y en que nos gustaría desarrollarnos.
Pero les digo algo, me hace feliz que en la vida humana existan las sorpresas, los imprevistos, las ilusiones fantásticas, los sueños, la magia...
Qué sería de un niño sin magia, sin fantasías y sin ese amigo invisible que le saca de su realidad para llevarle a lugares recónditos. Son pocas cosas la que realmente de forma inesperada llegan a ti y que te alegran, emocionan; a veces en forma de palabras, otras en forma de canción y otras hasta en forma de persona.
La vida, los años, la madurez, el temor, la falta de seguridad, digamos que para mi son los factores que mas afectan las relaciones entre dos, cosa que nos ha hecho mas reacios a compartir ese pequeño tesoro que archivamos en un espacio del cerebro reservado para los sueños. Las malas experiencias, las nuestras y las de los demás; la corta vida que tenemos...
¿A quien le da tiempo de hacer todo lo que deseó desde niño?
Si gente, la vida es corta y hay que aprender a perder con la misma ilusión del ganador, y probablemente te conviertas en *the winner al entender que pase lo que pase, todo pasa...
domingo, 19 de febrero de 2012
Sin título...
Y si fuéramos pájaros...
Si voláramos de aquí para allá, si nos dedicáramos a no pensar en lo que tenemos y lo que nos falta. Si nuestro mayor sueño fuese anidar acompañados y calentitos, crear nuestro hogar con ramas, no necesitaríamos nada mas que amor.
Amor, es la palabra olvidada, a la que tememos, la que nunca acompaña a los pensamientos lógicos y si a las locuras.
Es cierto que nuestra vida sería mas corta, quizás mas peligrosa y hasta menos creativa; pero seguramente no soy la única que en muchos momentos solo desearía tener ese nido y solo preocuparse por cobijarlo bien. Ellos, los pájaros se cuidan unos a otros.
Desde niños nos preguntan que queremos ser de mayores y nos imaginamos el mundo perfecto, nos incluimos en el y vamos poco a poco trabajando para lograrlo. Médicos, bomberos, profesores, artistas, abogados, carpinteros, marineros, astronautas...
Cuantas cosas no hemos querido ser y cuantas mas queremos!
Pero y si no tuviéramos que pensar en lo que queremos ser y nos dedicamos a ser lo que somos, a explotar lo que nos viene de serie, a vivir nuestra vida y no la que nos hicieron creer que queríamos, si nos esforzamos en sentir lo que nos transmite nuestra piel, lo que nuestro cuerpo pide, si dejamos a un lado las inquietudes creadas por la curiosidad de la perfecta vida del vecino, amigo o compañero de trabajo.
¿No creéis que caminando sin desear tanto ser y tener lo que otros veríamos cada vez mas lo que de verdad nos importa?
Todos decimos que la teoría es fácil, pero cuantas veces nos hemos parado a conocer nuestra propia teoría, a indagar en nuestras ideas sensaciones, deseos. Nos explican, nos juzgan, nos aprueban, nos elevan, nos rebajan o aumentan según el propio interés individualista.
Vivimos en una sociedad de miedo, miedo a vivir; y por qué? Me pregunto cada día si de veras existe el destino y en ese caso, cual será el mio?
Yo deseo, siempre deseo pero como no so pájaro deseo cosas parecidas a todos ustedes. Hoy deseo poder desear cada día sin pensar, solo cerrando los ojos y haciendo una inmersión en mi cuerpo.
Quiero vivir mi propia teoría...
Si voláramos de aquí para allá, si nos dedicáramos a no pensar en lo que tenemos y lo que nos falta. Si nuestro mayor sueño fuese anidar acompañados y calentitos, crear nuestro hogar con ramas, no necesitaríamos nada mas que amor.
Amor, es la palabra olvidada, a la que tememos, la que nunca acompaña a los pensamientos lógicos y si a las locuras.
Es cierto que nuestra vida sería mas corta, quizás mas peligrosa y hasta menos creativa; pero seguramente no soy la única que en muchos momentos solo desearía tener ese nido y solo preocuparse por cobijarlo bien. Ellos, los pájaros se cuidan unos a otros.
Desde niños nos preguntan que queremos ser de mayores y nos imaginamos el mundo perfecto, nos incluimos en el y vamos poco a poco trabajando para lograrlo. Médicos, bomberos, profesores, artistas, abogados, carpinteros, marineros, astronautas...
Cuantas cosas no hemos querido ser y cuantas mas queremos!
Pero y si no tuviéramos que pensar en lo que queremos ser y nos dedicamos a ser lo que somos, a explotar lo que nos viene de serie, a vivir nuestra vida y no la que nos hicieron creer que queríamos, si nos esforzamos en sentir lo que nos transmite nuestra piel, lo que nuestro cuerpo pide, si dejamos a un lado las inquietudes creadas por la curiosidad de la perfecta vida del vecino, amigo o compañero de trabajo.
¿No creéis que caminando sin desear tanto ser y tener lo que otros veríamos cada vez mas lo que de verdad nos importa?
Todos decimos que la teoría es fácil, pero cuantas veces nos hemos parado a conocer nuestra propia teoría, a indagar en nuestras ideas sensaciones, deseos. Nos explican, nos juzgan, nos aprueban, nos elevan, nos rebajan o aumentan según el propio interés individualista.
Vivimos en una sociedad de miedo, miedo a vivir; y por qué? Me pregunto cada día si de veras existe el destino y en ese caso, cual será el mio?
Yo deseo, siempre deseo pero como no so pájaro deseo cosas parecidas a todos ustedes. Hoy deseo poder desear cada día sin pensar, solo cerrando los ojos y haciendo una inmersión en mi cuerpo.
Quiero vivir mi propia teoría...
martes, 20 de diciembre de 2011
#1manta1bocata
Llevo aproximadamente un mes y medio en Madrid, lejos de muchos de los que quiero. En el trabajo que estoy haciendo tengo algún tiempo para pensar, en proyectos, personas, problemas y soluciones; en fin varias cosas que todos tenemos en el día a día.
Hoy volviendo a casa en el metro, iba escuchando música y leyendo, cuando de pronto un señor con aspecto de estar en la recta final se sentó a mi lado, al cabo de medio minuto tocó mi hombro y cuando vio que al girarme hacia él sacaba un auricular de mi oído se disculpó, a lo que rápidamente respondí: -por favor, no se preocupe!-. Entonces fué cuando me dijo - Señorita escucha usted ese piiii que suena cada vez que abren y cierran las puertas del metro; sabe por qué es?-. Inmediatamente sin dejarme responder prosoguió - es que el metro tiene mucho pis!-. Se echó a reír, y yo con el.
Era muy malo el chiste, lo que mas gracia me hizo fué lo satisfecho que quedó al contarmelo.
Pero esta situación, aquel hombre, me hicieron recordar a esas personas que duermen solas en su casa o en el peor caso en la calle. Por las primeras poco se me ocurre hacer eso si, si alguien os habla en el bus, metro, parada, comercio etc., ser agradables por favor; no cuesta nada. Pero para las que pertenecen a ese segundo grupo, esas que no tienen techo, ropa, comida; esas que sea por lo que ses están ahí, sin cobijo, sin cariño, sin un beso; por éstas, si creo que esta navidad podemos hacer algo. Si muchos o pocos de los que lean esto agarran una manta y un bocata, salen a la calle y lo regalan a alguno de ellos; imaginan cuanto lo agradecerían, que ratito de felicidad podríamos ofrecer por menos de lo que nos gastamos en un café!
Si enviamos a nuestros contactos del whatsapp, Facebook, tuenti, etc.; podemos hcer que esto circule y aportar un poquito de calor y esperanza a aquellos que no tienen nada.
Propongo que el día 24/12/2011 hagamos esto y compartamos la experiencia con el resto que se interesa por este tema, con una foto o un comentario (no es para vanagloriarnos de nuestros actos, sino para que podamos ver que a veces la redes sociales no solo se emplean para cotillear o decir buenos días amigos!) y para que conste que hay gente buena.
Soy realista no salvaremos e mundo pero...
Hoy volviendo a casa en el metro, iba escuchando música y leyendo, cuando de pronto un señor con aspecto de estar en la recta final se sentó a mi lado, al cabo de medio minuto tocó mi hombro y cuando vio que al girarme hacia él sacaba un auricular de mi oído se disculpó, a lo que rápidamente respondí: -por favor, no se preocupe!-. Entonces fué cuando me dijo - Señorita escucha usted ese piiii que suena cada vez que abren y cierran las puertas del metro; sabe por qué es?-. Inmediatamente sin dejarme responder prosoguió - es que el metro tiene mucho pis!-. Se echó a reír, y yo con el.
Era muy malo el chiste, lo que mas gracia me hizo fué lo satisfecho que quedó al contarmelo.
Pero esta situación, aquel hombre, me hicieron recordar a esas personas que duermen solas en su casa o en el peor caso en la calle. Por las primeras poco se me ocurre hacer eso si, si alguien os habla en el bus, metro, parada, comercio etc., ser agradables por favor; no cuesta nada. Pero para las que pertenecen a ese segundo grupo, esas que no tienen techo, ropa, comida; esas que sea por lo que ses están ahí, sin cobijo, sin cariño, sin un beso; por éstas, si creo que esta navidad podemos hacer algo. Si muchos o pocos de los que lean esto agarran una manta y un bocata, salen a la calle y lo regalan a alguno de ellos; imaginan cuanto lo agradecerían, que ratito de felicidad podríamos ofrecer por menos de lo que nos gastamos en un café!
Si enviamos a nuestros contactos del whatsapp, Facebook, tuenti, etc.; podemos hcer que esto circule y aportar un poquito de calor y esperanza a aquellos que no tienen nada.
Propongo que el día 24/12/2011 hagamos esto y compartamos la experiencia con el resto que se interesa por este tema, con una foto o un comentario (no es para vanagloriarnos de nuestros actos, sino para que podamos ver que a veces la redes sociales no solo se emplean para cotillear o decir buenos días amigos!) y para que conste que hay gente buena.
Soy realista no salvaremos e mundo pero...
lunes, 19 de diciembre de 2011
Me quedo con la madurez.
Ha sido un año de muchos cambios sociales, laborales, físicos y psíquicos. En las primeras horas de este 2011 mi madre auguraba que sería mi año, en cuanto a triunfos laborales, económicos y sentimentales. La verdad es que aunque muchas veces no le de importancia a sus comentarios o concejos no suele equivocarse, no se si es el instinto maternal o qué pero ella siempre acierta.
Un reciente amigo que me ha leído, me preguntó de donde sale mi inspiración para escribir, realmente no supe contestarle, nunca me había planteado dicha pregunta. Le estuve dando muchas vueltas y llegué a la conclusión de que; es una necesidad de mi yo, ese yo que se aísla, ausenta o simplemente se escapa de reuniones, lugares y conversaciones, para así poder salir y ser libre.
Con tanto cambio e inestabilidad uno echa de menos a aquellos que te llevan acompañando en varias etapas de tu vida, esa amigas que con la que quedabas un miércoles a charlar, a compartir tus deseos, preocupaciones; esas amigas con las que puedes soñar, amar, reír, llorar; esas que te dicen cruelmente duras verdades que con el tiempo descubres que tenían toda la razón; esas que cuando estrenas unos zapatos lo notan y te elogian haciéndote sentir feliz. O las de los sábados, no las olvidemos; ellas: las deportistas que de bebida isotónica tienen la cerveza, y con las que un vermut dura hasta las dos le la mañana. Y bueno que decir de la bella y orgullosa ama de casa, siempre ahí al otro lado de la pantalla diciendo: (-te equivocas pero, yo te apoyo!). Ese amigo del que habrías deseado enamorarte, porque lo crees casi perfecto y que de vez en vez te da un abrazo y se abre a ti compartiendo sus mas escondidos sentimientos.
Pero caminando vas encontrando personas, individuos que con su mirada son capaces de hablar, de llegar a ti, de colarse por un agujerito y llegar hasta tu corazón; sin pedir nada a cambio y que hacen que tu vida sea mas dulce regalandote cupkakes.
A parte de amigos a veces encuentras familia, si amigos familia! Y te acogen en sus brazos, te alimentan, te emocionan y te hacen ser mejor persona; mis imposibles de olvidar porque siempre quedarán las largas tertulias y los cigarrillos compartidos.
Luego llegan los redescubrimentos, ese amigo del pasado que vuelve a tu vida como un ángel para tenderte la mano y ayudarte a levantar, ese que te sorprende y al que crees que ojalá la vida te diera la oportunidad de ayudar en muestra de agradecimiento.
Imposible no mencionar a quien por piropo te dice que tienes contenido y seguramente sin saberlo te hace sentir algo mas especial de lo que te sentías ayer.
Gracias, es lo que puedo decir. Por merecer a estas personas en mi vida, porque el saber que hay gente así en tu vida te hace conocerte, valorarte y quererte mas.
Viendo que a mes de diciembre, no tengo un trabajo estable, ni una cartera abundante y menos una pareja de baile; podría pensar que mi madre se equivocaba ese primero de enero, pero no. Como dije antes suele fallar poco, este año me ha demostrado que las personas no tienen precio, que las cosas mas buenas (menos los dulces) son gratis y que no hay nada como saber que ellos: la familia, los amigos y los pasteleros están ahí. Por eso este año lejana de muchos voy a pensar en todos y les voy a desear que puedan tener a alguien como ellos mismos en sus vidas.
Con mucho cariño Altairis.
Ha sido un año de muchos cambios sociales, laborales, físicos y psíquicos. En las primeras horas de este 2011 mi madre auguraba que sería mi año, en cuanto a triunfos laborales, económicos y sentimentales. La verdad es que aunque muchas veces no le de importancia a sus comentarios o concejos no suele equivocarse, no se si es el instinto maternal o qué pero ella siempre acierta.
Un reciente amigo que me ha leído, me preguntó de donde sale mi inspiración para escribir, realmente no supe contestarle, nunca me había planteado dicha pregunta. Le estuve dando muchas vueltas y llegué a la conclusión de que; es una necesidad de mi yo, ese yo que se aísla, ausenta o simplemente se escapa de reuniones, lugares y conversaciones, para así poder salir y ser libre.
Con tanto cambio e inestabilidad uno echa de menos a aquellos que te llevan acompañando en varias etapas de tu vida, esa amigas que con la que quedabas un miércoles a charlar, a compartir tus deseos, preocupaciones; esas amigas con las que puedes soñar, amar, reír, llorar; esas que te dicen cruelmente duras verdades que con el tiempo descubres que tenían toda la razón; esas que cuando estrenas unos zapatos lo notan y te elogian haciéndote sentir feliz. O las de los sábados, no las olvidemos; ellas: las deportistas que de bebida isotónica tienen la cerveza, y con las que un vermut dura hasta las dos le la mañana. Y bueno que decir de la bella y orgullosa ama de casa, siempre ahí al otro lado de la pantalla diciendo: (-te equivocas pero, yo te apoyo!). Ese amigo del que habrías deseado enamorarte, porque lo crees casi perfecto y que de vez en vez te da un abrazo y se abre a ti compartiendo sus mas escondidos sentimientos.
Pero caminando vas encontrando personas, individuos que con su mirada son capaces de hablar, de llegar a ti, de colarse por un agujerito y llegar hasta tu corazón; sin pedir nada a cambio y que hacen que tu vida sea mas dulce regalandote cupkakes.
A parte de amigos a veces encuentras familia, si amigos familia! Y te acogen en sus brazos, te alimentan, te emocionan y te hacen ser mejor persona; mis imposibles de olvidar porque siempre quedarán las largas tertulias y los cigarrillos compartidos.
Luego llegan los redescubrimentos, ese amigo del pasado que vuelve a tu vida como un ángel para tenderte la mano y ayudarte a levantar, ese que te sorprende y al que crees que ojalá la vida te diera la oportunidad de ayudar en muestra de agradecimiento.
Imposible no mencionar a quien por piropo te dice que tienes contenido y seguramente sin saberlo te hace sentir algo mas especial de lo que te sentías ayer.
Gracias, es lo que puedo decir. Por merecer a estas personas en mi vida, porque el saber que hay gente así en tu vida te hace conocerte, valorarte y quererte mas.
Viendo que a mes de diciembre, no tengo un trabajo estable, ni una cartera abundante y menos una pareja de baile; podría pensar que mi madre se equivocaba ese primero de enero, pero no. Como dije antes suele fallar poco, este año me ha demostrado que las personas no tienen precio, que las cosas mas buenas (menos los dulces) son gratis y que no hay nada como saber que ellos: la familia, los amigos y los pasteleros están ahí. Por eso este año lejana de muchos voy a pensar en todos y les voy a desear que puedan tener a alguien como ellos mismos en sus vidas.
Con mucho cariño Altairis.
jueves, 6 de octubre de 2011
Conexiones
Hay noticias que provocan cierta angustia, que nos hacen pensar y desear con mas fuerza algo que nos habría gustado y que después de ellas no podremos hacer.
Esta mañana al despertar, leí en comentarios particulares tanto en Twitter como en Facebook acerca de Jobs; lo curioso es que ninguno mencionaba lo ocurrido, solo hacían menciones positivas de el y lo que hizo de la famosa manzana. Pero al instante caí, no hizo falta que leyera las portadas de periódicos para saber que había ocurrido, que el mundo hoy había perdido un maestro.
En ese instante sentí pena, por el ser humano y por su familia.
Seguidamente vino a mi cabeza un amigo, el culpable de mi pequeña pero intensa afición de seguir e investigar a la persona que estaba detrás de la fruta que muchos queremos tener en casa. Entonces me alegré, me gustó imaginar que por un momento muchos de nosotros recordaríamos a alguien y comentaríamos sus twits, sus estados. Y realmente hay algunos muy buenos, bien planteados y mejor pensados; lo que en si, es el mejor homenaje que podemos darle a un pensador. Un pequeño hecho, el de querer transmitir a tus amigos que tú también lo sientes, pasa a convertirse en algo grande cuando somos muchos los que lo hacemos.
Gracias Manu por tu aportación; eres uno de los tantos puentes que llevan hasta los manzanos de Steve.
Esta mañana al despertar, leí en comentarios particulares tanto en Twitter como en Facebook acerca de Jobs; lo curioso es que ninguno mencionaba lo ocurrido, solo hacían menciones positivas de el y lo que hizo de la famosa manzana. Pero al instante caí, no hizo falta que leyera las portadas de periódicos para saber que había ocurrido, que el mundo hoy había perdido un maestro.
En ese instante sentí pena, por el ser humano y por su familia.
Seguidamente vino a mi cabeza un amigo, el culpable de mi pequeña pero intensa afición de seguir e investigar a la persona que estaba detrás de la fruta que muchos queremos tener en casa. Entonces me alegré, me gustó imaginar que por un momento muchos de nosotros recordaríamos a alguien y comentaríamos sus twits, sus estados. Y realmente hay algunos muy buenos, bien planteados y mejor pensados; lo que en si, es el mejor homenaje que podemos darle a un pensador. Un pequeño hecho, el de querer transmitir a tus amigos que tú también lo sientes, pasa a convertirse en algo grande cuando somos muchos los que lo hacemos.
Gracias Manu por tu aportación; eres uno de los tantos puentes que llevan hasta los manzanos de Steve.
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